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LA MUERTE DE MOREIRA


LA MUERTE DE MOREIRA


Mucho revuelo ha causado la muerte de Moreira en estos días, hablamos por supuesto del hijo del ex gobernador de Coahuila Humberto Moreira.


La muerte de Moreira


Sí es cierto, las condolencias para el ex gobernador Moreira no están demás, a nadie se le desea la muerte de un hijo sin importar las circunstancias, es doloroso, agobiador, desconsolador; pero también es sabido del nexo que tienen muchos gobernantes con el narcotráfico y la corrupción, el cual suele extenderse a los hijos y familiares.

No estoy asegurando que la muerte de Moreira hijo se deba a que tenía nexos con el narco, a final de cuentas eso deberían investigarlo las autoridades correspondientes. Aunque lo cierto es que nadie sabe exactamente a qué razón se debió el asesinato. Muchos hablan de ajuste de cuentas, de venganza por los Zetas (por la manta aquella de "familia por familia"), o de la ola de violencia.

Sin embargo las autoridades, en vez de investigar las razones y los nexos detrás del asesinato de Moreira, se encausan en una cacería de brujas rociada de venganza: Todo el peso de la Ley para los responsables del asesinato del hijo del ex gobernador de Coahuila.

Las posiciones de los políticos no se quedan atrás, resulta que ahora sí la guerra contra el narco de Calderón es una locura, que es culpa del mandatario que muera gente inocente. Eso sí, durante todos estos años todo mundo decía que las cifras de 60 mil muertes eran exageración y hasta la fecha nadie ha movido un sólo dedo para darle justicia a esas víctimas que siguen siendo consideradas como daños colaterales.

¿Es impropio pedir justicia para el hijo de Moreira? No, pero con la misma exigencia debería darse justicia para los demás, también para los responsables de esas muertes debería pedirse todo el peso de la Ley, y también para sus familiares deberían expresarse dolor y condolencias y ofrecer resultados a la brevedad. También los hijos de pueblo merecen justicia, no sólo los hijos de los ex gobernadores.

Es indignante, absolutamente indignante, que cuando muere el hijo de algún poderoso entonces todo el sistema se mueve para conseguir la venganza. El resto no importa, la gente común no tiene valor, no merece justicia según parece. Del hijo de la madre pobre, de ese sí se duda de su inocencia, de ese primero se investiga si no era un criminal, si no andaba en "malos pasos", si se juntaba con "malas compañías". Del "intachable" hijo del ex gobernador nadie duda, es una víctima más según dicen, de ese nadie se preguntaba si tenía nexos con grupos criminales o si estaba implicado en lavado de dinero, para él sí se pide justicia expedita.

No sabemos por qué lo mataron, razones de sobra habrá, se hará justicia sin duda y del resto del pueblo nadie se acordará. Por ahora, sólo nos quedamos con las palabras de un chico:

"Al hijo de Moreira lo alcanzó la ola de violencia de Coahuila... gobernado por los Moreira".

2 DE OCTUBRE NO SE OLVIDA


2 DE OCTUBRE NO SE OLVIDA



Hoy se recuerda el trágico suceso del 2 de octubre de 1968, en donde el gobierno de entonces mandó a matar a aquellos estudiantes que estaban terminando una reunión en la Plaza de las Tres Culturas. Desde entonces muchos utilizan la frase "2 de octubre, no se olvida" para no olvidar lo que los gobernantes son capaces de hacer.


2 de octubre, no se olvida


Pero la frase "2 de octubre, no se olvida" no siempre ha surtido el efecto deseado. Durante muchos años, y aunque todos conocemos la historia, a pocos estudiantes les nacía el deseo de asistir a alguna marcha. Si acaso a los más jóvenes, a los preparatorianos y a los que iniciaban su primer semestre en la facultad. Por demás está decir, que los que se animaban a ir iban más en son de fiesta que de recordar el lúgubre suceso. Batacas, danzas, gritos, alegría y algunas consignas que nada tenían que ver con el movimiento de ese entonces, es lo que imperaba en la marcha tradicional del Ángel al Zócalo.

Salvo la marcha de los antiguos dirigentes del Movimiento del 68, la mayoría de los estudiantes no parecían tener consigo realmente el espíritu combativo de aquellas fechas.

Este año es diferente. Muchas escuelas han cerrado el día de de hoy y se ha convocado a marchas, lo cual no es novedad pues se hace cada año, la diferencia es que esta vez los jóvenes van realmente en son de protesta y no de fiesta. Los últimos sucesos son los que han motivado este cambio: el reciente proceso electoral, la aprobación de la reforma laboral, los miles de muertos de la guerra contra el narco (dos ellos estudiantes por cierto, que al gobierno de Calderón le dio por llamar "daños colaterales"). El espíritu de este año es de combate, como quizá debió haber sido siempre.

Por supuesto a muchos otros no les gusta el cierre de escuelas, aseguran que no es la mejor manera de "celebrar" el 2 de octubre. No notan que el ambiente y las circunstancias son diferentes, que en años pasados nadie cerraba ni tomaba planteles, no se dan cuenta de que en estos momentos no se está celebrando nada pues no hay nada que celebrar, en realidad nunca lo ha habido.

Qué rumbo tomará este nuevo espíritu, aún no lo sabemos. Si bien las circunstancias son distintas al 68 y que el Movimiento Yo Soy 132 es diferente al Consejo General de Huelga de aquel entonces, las motivaciones son bastante parecidas, incluso hay quien ha llegado a decir que su final será el mismo y hasta les da por culpar a los estudiantes de cavar su propia tumba, como si la culpa no fuera del que dispara, del que manda matar.

Por eso es importante no olvidar, ser solidarios, entender la motivación de la protesta y la indignación, para evitar que vuelva a suceder aquella matanza del 2 de octubre de 1968.

Por eso el día de hoy decimos:

2 DE OCTUBRE, NO SE OLVIDA